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Luis "El Gallo" dice. Cuidadito, las playas son de los dominicanos
El Partido Unión Demócrata Cristiana -UDC- consideró hoy que viola los derechos inalienables de la soberanía nacional, que empresarios turísticos impidan a los dominicanos disfrutar de las playas que bordan zonas turísticas.
Luis Acosta Moreta, Luis "El Gallo", presidente de la UDC, dijo que atenta contra la soberanía nacional, que extranjeros o nacionales, tiendan empalizadas en áreas de playa, para que sólo pasen personas que se encuentran en los complejos turísticos.
Afirmó que las autoridades, sean policiales o de Turismo, deben actuar de acuerdo con la ley, y dar protección a cualquier persona que desee pasear por las playas dominicanas.
Afirmó que los hoteleros si tienen el derecho de sus instalaciones, pero eso no equivale que se le de patente de corso para que privaticen nuestras playas.
Lamentó que haya representantes del sector turístico que bajen la cabeza y acepten la bochornosa posición de los hoteleros, de impedir que los dominicanos puedan transitar libremente por su tierra.
Agregó que el patrimonio nacional, y sobre todo nuestros recursos naturales, no se pueden
empeñar por la construcción de un complejo hotelero, sacando a los nacionales del juego.
Dijo que cuando se logra el desarrollo del turismo con posiciones de rodillas, esos mismos empresarios le faltan el respeto al país, porque creen que todavía están en las plantaciones dirigidas por mayorales que azotaban con el látigo.
Las playas dominicanas tienen que ser para los dominicanos, dijo Luis "El Gallo.
Se preguntó como puede un legislador tener la cachaza de votar en contra de su propio pueblo, ayudando a levantar las alambradas que privatizan las playas y recursos turísticos.
Pidió que haya una reflexión del sector hotelero, y sobre todo de las autoridades competentes, que deben seguir impulsando el turismo, pero sin complacencias que son enojosas.
Siempre, dijo Luis "El Gallo", voy a defender el patrimonio nacional, y no voy a dar un paso atrás. Los dominicanos son los
dueños de sus playas, y nadie le puede impedir el acceso. |